Por: KAISER.
La cita con el fútbol era inevitable, ver al equipo de los amores en vivo aceleraba el corazón desde la noche anterior. Al igual que los jugadores preparan su partido, como hinchas, nos preparamos mentalmente para vivir una tarde diferente, mucha ilusión, mucho optimismo, mucha energía positiva desde las horas de la mañana. Camiseta, manillas, bufanda, todas alegóricas al Cali. Almorzar temprano, cambiar la rutina del sábado y manejar casi 90 minutos para llegar al estadio, hacían parte del ritual. Afortunadamente en compañía de familia y de hinchas del único glorioso. Llegada desastrosa a Techo, como siempre, tráfico de sábado en Bogotá caótico, peor que entre semana. Desde varias cuadras atrás, las camisetas y banderas del Cali eran mayoría, por no decir que las únicas. Como siempre, no faltan, algunos pocos del Frente Radical pidiendo plata, vendiendo sus camisetas y suvenires del para financiar su ingreso. Reventa camuflada, “ compro boletas sobrantes”, “tengo para Occidental Norte”, “mono no se quede sin ver a su equipo”, “colabóreme y compre que me sobraron boletas”. La policía atenta en medio de sus posibilidades, algunos “in fraganti” rumbo a los carros jaula; aún desde ahí se las ingeniaban para ofrecer ventas. El maravilloso olor a perro caliente, el mango biche, las infaltables obleas y nota curiosa, gelatina blanca en abundancia que no es común en otras zonas de Bogotá.
Entrada al estadio en compañía de aficionados la Equidad, caleños, ironías de la vida, excelentes personas amigas, deseos protocolarios de un buen partido, pero en el corazón solo el deseo de ver triunfador al verde vallecaucano.
Ya en la tribuna, ubicación detrás del banco del Cali, saludo a los jugadores, gran ovación a Leonel, Farid, Marín , Lizarazo, Pérez ,el resto de la nómina, en menor cuantía, pero igual vitoreados.
El inicio del partido con dominio del Cali, todo apuntalado por mejor manejo en le medio, Cuellar, Lizarazo y Mojica hacían diferencia, buscaban a Perea que se filtraba entre las líneas defensivas de la Equidad, desbordes principalmente por la derecha, llegadas, tiro libre con peligro para Marín, Perea centra para Manga que no llega, control en medio campo y los pocos pelotazos del rival, controlados bien por la defensa, Bareiro impasable por arriba y Peralta anticipando bien.
Los primeros 25 minutos daban un claro dominio que mereció inaugurar la pizarra, pero como el los últimos partidos, poca definición. Comenzaron los errores en salida por Cuellar, Candelo y Mojica, lo que permitió que se perdiera dominio, la dinámica se diluyó en su fase de ataque y quedó solo para el control de los efímeros ataques de la Equidad. Sin embargo, con poca técnica, supieron como empezar a inquietar con pelotazos a atrás de los laterales e imponiendo fuerza en el medio con Briceño, que tenía su duelo propio con su antiguo equipo.
Comienza el protagonismo de la terna arbitral cortando el juego, aniquilando la ley de ventaja y levantado la bandera por reflejo para los fuera de lugar. Luz Mila, asistente de línea, queda en la mira de la hinchada de Occidental Norte y es objeto del típico buen humor caleño en cada una de sus acciones.
Al final del primer tiempo Farid salva lo que hubiera sido una injusta ventaja del local.
Descanso, la barra caleña mantiene el optimismo, se hacen conjeturas para los cambios, la entrada de Domínguez era cantada, Mojica se diluyó, o por ahogo en la altura, o por que está sintiendo el peso de la responsabilidad.
Excelente momento para compartir con los caleños de la tribuna, bonita experiencia que permite recordar la nobleza del hincha caleño.
Las tribunas eran dominadas por la afición verdiblanca, el frente radical no paraba de cantar y saltar. Se venía el segundo tiempo, no imaginábamos el desenlace.
Inicia el Cali imponiendo condiciones, pero se advertía un adelantamiento de líneas por parte de Otero. Marín y Lizarazo ven ahogado el grito de gol por parte del debutante arquero de la Equidad. Leonel arriesga, presiona a Candelo para que suba permanentemente, se deja marcación individual a los dos delanteros de la Equidad. Mojica comienza a ser objeto de la crítica de los hinchas, el grito de Caracho, Caracho, invade la tribuna, Leonel acierta en el cambio. Sin embargo el temor y los rumores en las gradas comienzan, se veía al Cali volcado y los espacios eran evidentes. La sospecha se confirma, perdida de balón por Lizarazo, pelotazo al espacio dejado por Candelo, Pérez debe ir a cubrir, pierde en velocidad y regate, centro al área, un solo defensa referenciando al delantero, pasividad de Mondragón permitiendo irrespeto en zona exclusiva del arquero y lo impensable, gol en contra, gol de un ex-rival de patio que aprovecha para sacarse su veneno y frustración cantándole el gol a los hinchas verdes.
Desazón, silencio , rabia contenida. Los jugadores son victimas del nerviosismo, reciben improperios de algunos pocos desesperados. El ingreso de Domínguez permitió mas asociación con Lizarazo, el Cali atropella sin ideas. Llega tiro libre a favor y Marín cobra, delirio, rienda suelta al grito contenido toda la tarde, vuelve la sonrisa, abrazo con desconocidos, felicitaciones mutuas y el grito de Cali, Cali, Cali inunda el campo. ambio entre los Perea bastante criticado, aplauso a rabiar al Coco. Futbol control, mucha lentitud y mucho pase lateral. Era cantado el ingreso de Droguet (no había más en la banca), mejoró el Cali, oportunidad de Candelo que saca el arquero. Tensión en el final que es abrupto y despiadado con el equipo, más aún cuando el árbitro determina dar un solo minuto adicional a pesar de haberse realizado 6 cambios y pérdida de tiempo por ambos equipos.
Final agridulce, aplausos al equipo y espera para que salgan primero los hinchas del local.
La hinchada aprovecha para conversar. Definitivamente la afición del Cali es de una nobleza notable, por supuesto que hay críticas, pero se nota el apoyo y respaldo a Leonel y al equipo. El hincha caleño es abierto, cordial, espontáneo, de extremos, de muy buen humor, “tomador de pelo y mamagallista”; lejos del veneno y amargura. Hay confianza en triunfo contra el Medellín y el ingreso a los 8. Intercambio de celulares, correos y promoción al único blog : La Amenaza Verde.
Punto para sumar , pérdida de posibilidad para asegurar la clasificación. Invicto prolongado a punta de empates que toca revisar en las estadísticas de los últimos años.
El equipo funcionó en forma intermitente, se arriesgó con una defensa mal escalonada por momentos. Un medio campo que abuso de pases laterales y careció de profundidad. En la delantera solo funcionó el Coco. Los cambios de Leonel , aprobados los de Domínguez y Droguet, no el de Perea. La conformación de la banca es para revisar, faltan delanteros y jugadores rápidos desequilibrantes.
EL UNO A UNO:
Mondragón: No hizo respetar su área, pudo haber hecho más en el gol. No sale en los centros. Al final se veía como si quisiera quemar tiempo por lo que fue abroncado por la hinchada. 5/10
Candelo: Tuvo una autopista que no aprovechó, lento en el regreso. Mucho balón perdido. 6/10
Peralta: Mejoró en anticipación, con el esquema del segundo tiempo quedaba mano a mano y respondió. 7/10
Bareiro: Impasable por arriba, mejora en anticipación, le cuesta mucho cubrir a los laterales por que pierde en velocidad. 6/10
Marín: Gol, tiros libres, salida por izquierda no aprovechada, sin respaldo de Manga. Queda expuesto al 2-1 del rival. 7/10
Pérez: perdió el duelo en el gol, aporta sacrificio, es práctico con el balón pero sin profundidad. 5/10
Cuellar: inició muy bien, en sus pies recaía la salida del equipo pero fue de mas a menos. 6/10
Lizarazo: Se perdió al final de primer tiempo y al inicio del segundo. Intentó de media distancia. Poco claro en este partido. 6/10
Mujica: Solo 20 minutos. Muy precipitado, poca precisión. Iniciar en la suplencia puede darle un nuevo aire. 5/10
Manga: el canterano no apareció. El regate que es su fuerte lo dejó en Cali. Poco asociativo. Deambuló el partido. 4/10
Perea : sin suerte en el primer tiempo, siempre se desmarcó para sus creativos, sacrificio. Cambio inesperado. 7/10
Cambios:
Domínguez: Se asoció con Lizarazo, Candelo y Droguet. Pidió el balón. Se nota el receso. 6/10
Droguet: Su aporte casi ocasiona el gol del triunfo. Rapidez y marca. Poco tiempo para calificar
Perea: Sin calificación. Entrada para buscar jugada salvadora. Poco aporte
Terna Arbitral: Sin ley de ventaja, precipitados en los posibles fueras de lugar, localista en jugadas dividas. Ridículo tiempo agregado. No influyó en el resultado. 6/10






























